El elemento más fundamental de nuestra fuerza de vida es el oxígeno. La sustancia vital que no podemos vivir sin ella. Cuando la tasa de oxígeno disponible es baja, nos sentimos cansados, sin energía y somnolientos así como también se pueden presentar síntomas de enfermedad, dolores de cabeza, náuseas, falta de apetito y más.

El oxígeno es el nutriente esencial para cada célula del cuerpo teniendo cada sistema del cuerpo células específicas con funciones importantes como el transporte de enzimas, hormonas, protección, producción de energía, etc. El estrés diario y alteraciones respiratorias privan a uno o más sistemas de la nutrición suficiente y podemos experimentar diversos síntomas que crean desarmonía en el cuerpo.

Es bien sabido que el estrés crónico es una causa importante de enfermedad y mala salud. La fuente del estrés puede ser física, emocional o psicológica. El estrés afecta la respiración directamente aumentando la tensión en el cuerpo y fomentando la respiración superficial que se realiza principalmente por los músculos respiratorios accesorios o secundarios en el hombro, el cuello y el pecho.

El estrés pone el cuerpo en estado de alerta, necesario salva nuestras vidas, resolver problemas o prosperar para tener éxito. Sin embargo, estar en un estado constante de alerta privará al cuerpo y al cerebro de la cantidad óptima de oxígeno bloqueando además el flujo de energía. Muchos problemas físicos, nerviosos y psicológicos comienzan a partir de la “inanición celular”. Simplemente éstas no pueden regenerarse, restablecer el equilibrio y transportar nutrientes esenciales a sistemas esenciales en el cuerpo que crean equilibrio, salud y vitalidad.

 


7 BENEFICIOS DE LA RESPIRACIÓN PROFUNDA

 

1. Facilita la desintoxicación, la digestión y la eliminación

2. Libera la tensión en los músculos

3. Mejora la energía y el enfoque cerebral

4.  Disminuir los niveles de cortisol (estrés)

5.  Aumenta el flujo sanguíneo, optimizando el transporte de células

6. Fortalecimiento de los pulmones y los músculos profundos del núcleo

7. Calma el flujo mental produciendo relajación, claridad e insight

 

PRÁCTICA SIMPLE DE 3 – 5 MINUTOS

 

1. Intenta tomar varias pausas de 3-5 minutos a lo largo del día. Realiza Respiración Coherente (inhalación=exhalación) inhalando por la nariz y exhalando por la boca parcialmente cerrada o con labios entubados. Estira los ciclos a 3-4 respiraciones por minuto

2. Presta atención e intenta mantener el aliento y el soplido lo mas parejos posible a lo largo. Esto traerá a foco los músculos respiratorios tonificándolos y elongándolos.

3. Mantén una postura sentada bien erecta y relaja el resto del cuerpo. La postura erecta activa la cintura abdominal y permitirá una respiración más difragmática más profunda.

4. Al exhalar visualiza fatiga, dolor y limitación de todo tipo abandonando el cuerpo. Al inhalar visualiza el oxígeno del aire inspirado bañando cada célula, trayendo energía, fuerza y voluntad.

5. Cultiva una experiencia profunda, equilibrada y placentera. Permenece atento, la inteligencia innata del organismo muestra el camino.

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Abundante Fuente de Vida
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